Dei-Amant

"Per me si va ne la cittµa dolente,
per me si va ne l'etterno dolore,
per me si va tra la perduta gente.

Giustizia mosse il mio alto fattore:
fecemi la divina podestate,
la somma sapienza e'l primo amore.

Dinanzi a me non fuor cose create
se non etterne, e io etterno duro.
Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate"

viernes, 27 de diciembre de 2013



Águilas que duermen mientras vuelan
sueñan que caen hacia el cielo
cabalgando el vacío, dueñas de lo eterno.

Obedientes al principio del viento
obligatoria libertad, sagrado vuelo
fidelidad al principio del universo.

Señores del caos
libérenme, libérenme, libérenme...
mi corazón puro clama
sediento de la voz del Inefable
¿Por qué tengo que permanecer
en este concubinato con el polvo y la muerte?
Pero, hágase la voluntad del Primero
pues yo no sé nada, pero creo
tengo fe en la verdad de lo eterno.

Vuelo a ti, obediencia primordial
he conocido mi dolor en el hombre
no tiene fin, no lo tiene...
mientras prevalezca uno, se sostiene el otro.

Dame la fuerza para derribar
este pilar de iniquidad
que arde con el fuego negro de su insuficiencia
en el ocaso del mirar.

Estoy de pie ante la marea de sangre
encadenado al secreto de los eones
fijado firmemente a esta misma piedra
con los ojos vendados.

Mi corazón clama por Ti
Señor de todo lo que es bueno
estoy sediento de tu nombre verdadero
hambriento de mi propia libertad
en mi sagrado tormento,
humillado en el beso de la muerte
arrastradas por marejadas de lo pecaminoso
abrazando la carne, pecando contra mis alas
por el olvido de Ti, Gran Señor y Maestro.

Mentiras y sus ecos, nada más
templos de la vanidad, cuerpos malditos
mi chispa arde en agonía sobre este mundo
el Rey se arrastra entre los mendigos
y las perlas son dadas a los cerdos.

Invoco tu guerra sobre esta oscuridad
luz de mi alma, cazador de espectros
justicia, y nada más
que se levanten las estrellas del suelo
de vuelta a su gloria celestial.

domingo, 27 de mayo de 2012

Gélido amanecer.



Veo todos los horizontes como uno solo
y así descubro
que estoy en el centro del círculo
y todos los extremos me parecen
una simple extensión de mi mismo.

No soy amoral, tengo todas las morales
nada humano me es ajeno
ni lo noble, ni lo plebeyo
ni lo santo ni lo malévolo.
Tengo ideas para cada rincón
donde quepa un pensamiento.

Y así descubro
que soy sólo el retrato abstracto
de una caótica diversidad
tejida como totalidad
en esta necia fantasía
que llamamos realidad;
Soy solo el espejo del momento.

Con gélida claridad
Templanza asesina
Fuego de cristal
contemplé la danza del Ser y la Nada
y al pestañear un segundo
perdí de vista donde empezaba uno
y terminaba otro…
y espontáneamente era yo el que bailaba
con un perpetuo rostro:
?
eternamente asombrado, como un niño
todas las respuestas se reunieron
peleándose por jugar conmigo
pero no acepté a ninguna.
Y en la virginidad de mi locura
escapé de la identidad
para ser allá donde soy
Allá donde pienso
Allá donde nos encontramos
Allá…
Donde es nuestro.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Dark Violet





Un alma que surge pura después de arder en el olvido
Es la más bella flor que mora en los huertos
El agua más dulce para los sedientos
Y el corazón más digno de amar.
   /^\




Pétalos negros de cerezos
Que danzan quietos al compás de su soledad
Cayendo eternamente hacia el vacío…
Diamante velado
Perfume de violetas
La cara de la asfixia es púrpura
Rojas pasiones quietas
Esperando a su corazón
Al que nunca llegaron…

La religión es un acto de esperar
Y Ella es devota de lo que no tiene
Fiel mártir de la ausencia…

Yo soy el instrumento de la diosa
El peñasco desnudo untado de su miel
Sobre los huertos oscuros donde la rosa
Clava su tallo bebiéndose la hiel

Soy la espada clavada en la tierra
Con la corona ensangrentada del veneno
Roja es la luna que bebe y encierra
La negra saliva del dulce placebo

Cálido es el abrazo de Svpia
Nos envuelve con su vestido negro
Emperatriz de desnudez fría
¡No oses tocar sus labios de velcro!

Gélido es el filo de su cuerpo
Sus curvas, esqueleto de conceptos
Amantes son suyos sigilos del tiempo
Incrustados en su cabello de preceptos.

La uva quieta
Muere al tenerle
Ella es la muerte
Insuficiente…

Prefiero matar el fruto que beber el vino
¡Tú no eres mi diosa, Santa Inquisidora!
Sangre es lo que otorgan los vivos
No éter, no éter…
¿Por qué volver al eútero?
Baco organizó una fiesta
Y Marte irrumpirá y los asesinará a todos
Entonces beberemos la poesía en vez de escupirla
Y todos entenderán
Que la muerte embriaga más que la vida
Y que los finales seducen más que los comienzos

lunes, 1 de agosto de 2011

Diálogos con mi demonio (I)


-No puedo ser una buena persona, no soy una buena persona, siempre que intento ayudar termino peleando y haciendo sufrir a otros como a mi mismo… ¿entonces, qué puedo hacer?

-Sé tú mismo. Actuar como una buena persona es asumir el papel que te creaste a ti mismo de tu yo ideal, es una fantasía.


-Pero si soy yo mismo la gente sufrirá debido a mí.


-Todos nos estamos haciendo sufrir unos a otros todo el tiempo. En la naturaleza los seres siempre se están destruyendo unos  a otros, es el curso natural de las cosas, siempre ha sido, es y será ¿por qué no puedes aceptar esta realidad?


-Porque no es necesario aceptarla, podríamos crear un entorno colectivo que facilitara la convivencia cotidiana bajo la consciencia social que garantizara que todos velamos por el bienestar de todos.


-Podría ser, pero no es. Nadie vela por el bienestar de nadie más que de si mismo. Imagina que una persona va andando por un camino y se encuentra con una roca enorme que lo obstaculiza y no puede quitarla solo, es demasiado pesada; luego, más personas van pasando por el mismo camino en la misma  dirección, entonces todos deciden ayudarse unos a otros y formar asociaciones para poder mover la roca, porque el interés de cada uno es seguir andando hacia delante, independientemente de que los demás pasen o no, pero siendo imposible remover la roca solo. Cuando las personas tienen un fin en común se asocian para lograrlo,  así se formó toda la civilización y todos los logros del hombre,  pero eso no quiere decir que unos se importen de los otros, sólo quiere decir que se asocian mientras esta asociación les sirva para conseguir sus objetivos. Cuando las personas dejan de tener un fin en común o  una conveniencia social que les reporte un beneficio de los otros, se devorarán unas a otras… Recuerda a tus ex novias ¿no se rebelaron en contra de ti e intentaron destruirte y obtener algo de ti por manipulación una vez que se perdió el fin en común, es decir la relación?


-Pero no se trata de interés, se trata de sentido común, consciencia; la más simple de las inteligencias debería entender que el dañar a otros eventual e inevitablemente tendrá como resultado el sufrimiento y ruina propios; no se trata de una actitud emocional o cursi, o una idea moralista utópica, es simple y llana inteligencia, la claridad de entender la organización del todo para entender que afectar el todo representa inevitablemente afectar las partes, y las partes somos nosotros, soy yo. Nos negamos a ver esta realidad, y eso es debido a una enfermedad: la ignorancia, y esta enfermedad puede ser erradicada y vencida.


-Oh ¿qué es la inteligencia? ¿Tú crees en eso, pones tu fe en ello? Crees en fantasmas, en dioses, en una idea inventada por la mente, ¿Cómo puedes definir lo que es un acto inteligente y lo que no lo es? ¿Según los estatutos y juicios de cual inteligencia?  Es como decir:
“-Dios existe.
-¿Por qué? ¿Cómo lo sabes?
-Porque Dios lo dijo”.
¿Te das cuenta? La inteligencia y por derivación cualquier esperanza de cualquier acto inteligente es una fantasía. Desde siempre han existido hombres que han señalado las “fallas” de la raza humana y han propuesto, mediante la “inteligencia” lo mismo que tu propones: Unidad, Justicia, Igualdad; e inclusive han usado esos ideales y sus símbolos  para propiciar la verdadera naturaleza humana egoísta y cruel, tal como sucedió con el Cristo y sus “seguidores”. Ellos, tu raza, tomarán tus ideas “inteligentes” y las usarán como estandarte justificado de sus deseos oscuros, porque es lo único que pueden hacer, han hecho y harán, porque es lo que verdaderamente son y tú no puedes aceptarlo. Porque es el intelecto el que desarrolla maneras cada vez más efectivas de cumplir nuestros deseos, porque son nuestros deseos los que mandan y el intelecto quien obedece y desarrolla estrategias, porque es la mujer quien ha creado el deseo y el hombre quien ha dispuesto la manera de complacerlo; porque es, fue y será.
¿Te crees inteligente? Tú mismo no eres nada sin tus deseos, sin tus “ideales”, tus luchas y tus búsquedas, tú y tu intelecto son sólo los esclavos del ardor que ruge en ti, de tu inconformidad, de tu rebeldía, de tus ansías de cambio. El mismo fuego demoniaco que pretendes someter es el fuego que te impulsa a luchar ¿Cómo vas a cambiar el cambio, mover el movimiento, destruir la destrucción, gobernar al rey? ¡Así que anda! Ve y búscate una manera inteligente chico listo,  y cuando la tengas nosotros estaremos esperando aquí con las fauces abiertas para que derrames tu gasolina sobre nosotros.


-Es verdad, al igual que yo todos somos seres atrapados entre dos fuegos, pero en ese pequeño limbo, en esa pequeña fracción de espacio asfixiado entre la naturaleza del mundo y nuestra propia naturaleza que lo refleja, existimos nosotros, lo que realmente somos, lo que realmente vive y respira en cada alma. Entre dos infiernos esperamos pacientemente por una gota de agua, entre la bestia que llama a la bestia nos escondemos esperando que pasen los malos días y lleguen tiempos mejores en que lo salvaje del apareamiento perpetuo de nuestra bestialidad con el mundo deje paso al momento que el corazón ha exigido por miles de años. Pero este ha sido nuestro gran error, siempre ha sido el mismo, esperar por la lluvia dentro de nuestras cuevas, murmurar filosofía dentro de ellas y regodearnos en el eco de las palabras de consuelo que hablan de mejores días, de ángeles en los corazones de los hombres, de la esperanza de un salvador, de lo que podría ser… ¡Pero nunca hemos salido de las cuevas! Nuestra alma yace acobardada en la sepultura del silencio, debemos salir y quemarnos en el fuego encontrado del infierno en el espejo, quemarnos en las llamas de nuestra culpabilidad y llorar por nuestros sueños perdidos, llorar porque nos hemos lastimado y nos lastimaremos aún más, porque siempre ha sido infierno contra infierno, bestia contra bestia, persona contra persona, pueblo contra pueblo, ¡pero nosotros no somos eso! Siempre nos hemos tocado en el borde externo de nuestra oscuridad,  el hombre es el demonio del hombre, el mundo es el demonio del corazón, pero nunca nos hemos atrevido a tocarnos en el núcleo de nuestra luz, por eso no nos conocemos realmente, solo te conocemos a ti residiendo cómodamente en cada rostro, en cada situación, en cada encuentro ¡Y nunca nos hemos tocado realmente!
¿Quién eres tú, impostor, para llamarte mi verdadero yo? Tú eres mi rey, pero no eres yo,  tú gobiernas mi lengua y mis manos, pero no eres yo, tú eres el arquitecto de mi personalidad, pero no eres yo, tú navegas en mis pensamientos, te sientas en el trono de mi corazón, envenenas mi sangre, endureces mis puños,  haces altiva mi mirada y violenta mi voz;  tú eres este mundo, su ley y naturaleza, tú eres cada deseo que reside en cada una de mis células, pero no eres yo.
Tú eres el verdugo del alma mía y de mis hermanos,  todo aquello que tú gobiernas es usado para lastimar y ser lastimado, tuya es la culpa, la pena y el dolor, y cada uno de tus reinos deberá sufrir el castigo de tus obras…pero mi alma no es nada de esto, mi alma es el silente testigo de este sádico juego de máscaras. Destrúyelas a todas, quémalas, usa mi carne para victimizar y ser victimizada, pero lo que realmente soy no participará, y ni siquiera podrás acercártele…
Yo soy aquello que se gesta dentro de este cascarón que tú conformas, aquello que espera durmiente y esclavizado dentro de ti, aquello que te destruirá para nacer…un buen día.
Así que espera por mí.

viernes, 29 de julio de 2011

Amorío de la gota y el polvo (Cast away from Eden´s Garden)

Inerte, pacífico, privado de motivaciones, existo perpetuamente cobijado en la piel de una hoja, soy el residuo durmiente de una lluvia ya extinta, soy una laguna infinitamente pequeña que la mano de la tierra sostiene con calidez, soy un poco de agua en la más alta hoja de un árbol indistinto, uno de tantos entre el bosque. Ningún diamante igualaría la belleza del resplandor que me envuelve cuando, en el primer indicio del amanecer, el más ingenuo sol naciente me toca con su poderoso aliento; no hay en la historia rey, que haya sido ungido, como yo, con el alto honor de ser presentado por los hijos milenarios de la tierra a las más puras y nobles alturas, introducido con orgullo a la infinitud azul; aquí arriba, comparto la primordial esencia de la espera ignorante que personalizan los fetos antes de nacer, sin embargo, yo no deseo nacer, ni morir, yo no deseo nada más que la simpleza de permanecer, de ser y seguir siendo un mar de humildad y paz en el más ignorado de los micro-universos.
     Y solo un instante después de suspirar en la auto-complacencia de mi perpetuidad, me doy cuenta de que no puedo ser perpetuo, porque estoy vivo y sujeto a causa de que he osado desear, he tenido la capacidad viviente de ambicionar; en un grito ansioso pero sofocado he clamado por dejar de ser, para permanecer; el más irreconocible de los anhelos, sin embargo el más peligroso, me ha invadido completamente, quiero ser, deseo estar, y no moverme jamás, entonces inmediatamente después me invade el miedo y me asaltan las imágenes proféticas recurrentes, una tras otra, de mi Apocalipsis personal:
      El primer jinete tiene forma de ave, ave que se posa indiferente cerca de mi, sedienta asesina, no vacila en devorarme y destrozarme sin piedad. El segundo es el mismo ingenuo y aletargado sol apenas cálido que ahora me arropa, que inevitablemente al erguirse sobre el cielo se transformará en monstruoso megalómano, dictador omnipresente lleno de furia ardiente, bajo cuyo poder simplemente me desvaneceré y seré reducido a polvo de agua. El tercero es aterrador, pues anuncia su llegada con un eco espantoso, es un silbido difuso llamado viento, avisa de su llegada para después cimbrar el mundo de hojas desde sus cimientos, llega y agita los fundamentos de mi cuna con arrojo brutal, y entonces caigo expulsado de mi trono, caigo despedazándome poco a poco, parece eterna la mutilación que me reduce a brisa, y el terror…finalmente mis pedazos se estrellan en la tierra tapizada  e imbuida de los cadáveres de mis hermanos líquidos, en la que desaparezco para siempre.
      El cuarto jinete escapa a mi entendimiento, su porte, su forma, su fuerza, su furia, ninguna de sus características hace mella en mi memoria, es un cazador desconocido, un caballero ancestral con armadura de oro incorruptible, su cabeza esta ceñida por una fascinante y conmovedora corona llamada Victoria, y en su mano derecha porta una devastadora espada llamada Libertad; y mientras cabalga directo hacia mi a todo galope, montado en la Paz, su blanco corcel, alcanzo a vislumbrar detrás del brillo de su presencia, su mirada terrible, fija e inevitable, que cala en lo más profundo de mi naturaleza, agitando mis fundamentos amenazando con derribar mi forma. No puedo entender la crueldad de sus intenciones, no puedo concebir quien se atrevería a embestir con tal poderío contra esta su más insignificante presa, una cuenca de agua mecida en una hoja olvidada. Al acercarse más el jinete de fuego algo inexplicable me sucede, mis ojos ya no lo son pues una vida ajena derrama sus imágenes sobre mi, y entonces despierto, recuerdo que no soy una inerte masa insignificante de agua, soy un hombre, soy muchos hombres, me convierto entonces en millares de lágrimas presenciando cientos de ocasiones en que las heladas garras de la muerte arrancaban el último suspiro de vida a tantos que amé, al tiempo que mi corazón se convertía en piedra de desesperación, y exudaba venenoso dolor que a través de mis venas invadía mi cuerpo y mi vida, dejándome sin aliento para volver a creer en algún futuro instante de felicidad; luego, soy yo el arrebatado por la muerte cientos de veces mientras el réquiem de miles de llantos en eco despide mis últimos instantes, y recuerdo amargamente el pánico resignado con el que ante mis ojos la oscuridad tomaba poco a poco el lugar de la imagen del mundo en que viví, de quienes amé, y de los sueños que cumplí y los que nunca. También, vienen a mí en masa tibia y sobrecogedora cientos de recuerdos, que se confunden con sentimientos y me arrastran como una marea de atardeceres materializados, remembranzas de momentos de felicidad, éxtasis, alegría y gozo, tan confusamente diversificados en ramas que, en ocasiones son rostros de gente, en otras veces son paisajes, momentos, sabores eternos, sabores a vino, a agua cuando hubo sed, sabor a sudor y arena; otras veces son aromas a lluvia, a perfumes infinitos, a caramelo en la infancia, a piel en la adultez, y a caramelo y piel en la vejez nostálgica; y otras veces son sonidos, se oye a Beethoven, se oyen tambores y fiesta, susurros y truenos, y a veces simplemente la voz de la madre. Asimismo hay recuerdos de pasiones ardientes, unas veces dándole fuerza a la mano que empuña la justicia, otras a la que mata con el puñal de la ira, a veces en forma de los vientos que arrastran a los que se embarcan en busca de libertad, otras veces sepultando en noche, sangre y vergüenza a las victimas de la esclavitud y la ambición desmedida de poder; todo viene a mi, todo fui, en tantas máscaras, desde tantas perspectivas presencié tantos mundos diferentes observando el mismo, desde vehículos para viajar por el tiempo, otrora llamados vidas; todo viene a mi, y desde esta perspectiva todo me parece tan desgarradoramente insignificante, me parece tan poco todo y tan grande el vacío dentro de mi, me parece que tendría que vivir mil vidas más para saciarme.
     Entonces la recuerdo, a aquella frágil e inalcanzable ninfa que se convirtió en el objeto de todos mis esfuerzos, recuerdo que con devoción involuntaria le otorgué cada uno de mis pensamientos, que me convertí en altar viviente para albergar su imagen perfeccionada en mis adentros, recuerdo que escale el peñasco de su desidia para conquistar la cima de su amor; y que no hubo luna llena tan bella como la que compartimos abrazados aquella noche de verano, ni dolor tan grande como el que, por su ausencia y rechazo, me crucificó a la soledad tanta noches; también recuerdo, y aseguro, que ni Alejandro Magno disfrutó tanto el triunfo como yo el mío, el de por ella ser amado. Aún siento en mi boca su boca de miel y fresas, aún su voz dispersa mis ideas como el viento a los pétalos, y todavía la calidez de su piel incendia mis sentimientos, sigue en pie el monumento de su sonrisa, y su aroma y su  mirada, todavía, derriten mi gallardía. Aquí esta conmigo, la abrazó con apego inconmensurable, la sujeto como la noche al misterio, y ya cerca, se escucha el galope del jinete de fuego, con valentía tomo a mi amada con fuerza entre mis brazos, el jinete levanta su espada, ante lo cual, todo el universo sucumbe resquebrajándose, todo alrededor se funde en un océano y un mar absolutos, efímeros, insustanciales, todo pierde su esencia y solo quedan las paredes poéticas de lo ilusorio, yo, ella y el jinete. Sin embargo no sucumbiré, no renunciaré a ella, no me apartaré de su condena, no quiero perderla, la adoro más que a mi vida, moriré junto a ella si es necesario, en un abrazo sangriento se afirmará la eternidad de nuestro amor, y eso no me arrebatará ni con la muerte el temible jinete. Aquel, ya viene, esta tan cerca que puedo reconocerlo, su nombre es... Verdad.
Volteó a ver por última vez a mi adorada, y aunque ahora parece tener cientos de rostros y nombres, yo se que es ella, acerco su rostro al mío y sus mejillas se mojan con mis lágrimas, levanto la vista y 



¡Veo una espada de luz a un dedo de distancia!



 ...instantes después.....


Todo silencio, como en el más recóndito de los abismos......
                                                ...
Sólo alcanzo a sentir el dolor de ser despedazado, desecho, de ser recipiente de la fuerza de los cielos, haciéndome añicos. Y en lo que imaginé como mi último aliento, otorgo mi ultimo pensamiento, mi última mirada desesperada, a mi amada, volteo hacia ella para finalizar de honrarla, pero ésta, trágicamente se deshace entre mis brazos como el agua entre los dedos, terriblemente se vuelve nada ante mis ojos, y es, es solo polvo, siempre lo fue, polvo insignificante, en la más grande agonía descubro que todo este tiempo he amado solo polvo...

¿Tragedia o comedia? en el colmo de los absurdos no alcanzo a distinguir; en un instante he perdido mi religión, pues hube adorado con devoción sin medida, a nada más que polvo.
     Y así, absurdamente recuerdo, que soy en realidad una pequeña cuenca de agua en la hoja más alta de un árbol olvidado, y soy feliz porque sé que pronto no seré nada...




sábado, 16 de julio de 2011

Versos de un otoño tardío (Beatrix)

La lluvia, otoño de lágrimas
Devuelvo la lluvia al desierto
Tierra pura humedecida y removida
Levantará demonios embriagados del ayer.

Abrazando un cuerpo hecho de sombras
Entretejido de auto-consuelos
La manta que me abriga del ahora
Y me protege del después.

Haciéndole el amor al tiempo congelado
Que no responde con caricias
Ni puede decir “te amo”
Soy más sacerdote que amante
Enamorado de las figuras marmoleas
Que suplantan un ayer esperanzado
Ídolos con altares secretos
Crucificados en mi corazón
Clavados al eterno suspiro
Que nunca puede terminar
Ni se entibia con la promesa del amanecer

Cenizas para los rostros de las almas perdidas
Detrás del telón se encubren de alas
Esperando liberarse en el vuelo prohibido
Que una promesa suicida les incrustó en el corazón
Miles de años atrás
Con los clavos de una rústica obsesión
Tétanos, Thanatos.

Somos la revolución trágica
De una mentira olvidada
Que se convirtió en verdad con el recuerdo
Quien la erigió como estatua representativa
De lo que nunca fue.

Alpha Therion
Eidolon Omega
ATEO
Ya no creo en el pecado
Sino el las sombras del pasado
Que rugen promesas dejadas atrás
Con un reclamo más doloroso que el mío.

¡Pero yo quiero vivir!

¿Quién disipará la tentación de volver?
¿Quién encenderá la llama en esta oscuridad sin tregua?
Nadie…
resuena el eco en el vacío serpentino
Nadie…
es el látigo que me impulsa a andar
Nadie…
es el rostro de la noche fría que me obliga a cobijarme
Coleccionando fantasías para mi refugio
Entretejo una armadura con las escamas de la ilusión
Para protegerme de la tormenta del pasado
Y del espejo mentiroso que jura que sonrío
Cuando yo estoy gritando.

 Mi exclamación melancólica es corona violeta
Sufre el infierno se erige mi templo
Castillo de obsidiana es mi tormento
Para la misa de la media noche
Sonarán las campanas

¡Vengan, jinetes del ocaso!
Pasiones enterradas en el fango
Renazcan como rosas sangrientas
Resurjan de esta tierra tan infértil
Que yo los lideraré
Escuchen el lamento del Príncipe del Abismo
Comandando a los olvidados
¡porque no existen los muertos!
Sólo los ignorados.

Reciban este santo sacramento
De la mano de los regentes del Duat
Son encomendados a arder una vez más
A resquebrajar los cimientos del tiempo
Y conmover los corazones apagados
¡Levántense en Nombre del Señor del Otoño!
¡Ardan en el lamento silencioso del Sol Silente!
Sean la asfixia que obligue a salir a respirar.

Levántate una vez más Alma mía
Andaremos juntos en el valle de sombra y muerte
No sabemos lo que nos espera
Pero somos tú y yo
Exponiendo el rostro al destino
Y deleitándonos en el réquiem de su final
Tomados de las manos saltaremos hacia el infinito
Surcando con nuestras nuevas alas
Los designios del viento sombrío

Porque el Halcón en la tormenta
Siempre estará
Siempre está RA.